martes, 5 de marzo de 2013

La renuncia del papa Benedicto XVI, noticia de la semana.

Tras la noticia que la semana pasado subí a la plataforma virtual, ha habido muchos puntos de vista, desde los compañeros que trataban con recelo el tema, diciendo que no era una noticia relevante, a los que han estado contentos de que una noticia “un tanto diferente” a las demás que hemos tratado anteriormente, se pudiera poner en tela de debate en un foro de alumnos, y de lo cual estoy contento, de que se haya levantado un “revuelo polémico” por colgar esta noticia. Me he dado cuenta de que ha sido una de las noticias en la que cada uno ha pensado diferente al otro.

 De entre los comentarios que he podido leer, cabe destacar aquellos en los que se decía que este tema no era relevante para los estudios que estamos cursando. Yo también creo que no es relevante, puesto que esto es un Ciclo Formativo de Grado Superior en Administración y Finanzas, no en Teología. Pero creo recordar que el día que se nos dijo y propuso a principio de curso esta actividad, que consistía en que cada semana, un alumno subiría una noticia al foro, para que los demás pudiéramos comentarla, no se nos puso la barrera de que “solo debía ser noticias de economía, finanzas y política”, sino que serían noticias de actualidad. ¿O estoy equivocado? 

También subrayo y destaco aquellos comentarios en los que se decía que el Papa era una persona normal, y por eso estaba en su derecho de abandonar o renunciar al pontificado. Estoy totalmente de acuerdo, no olvidemos que es una persona de carne y hueso. Y si no se encuentra bien de salud o váyase a saber el porqué de renuncia, deje el puesto a otra persona que si lo esté capacitada. 
 
 Y para terminar, el comentario que quizás más me ha impresionado es el de Miriam García Heras, porque creo que ha sido el más lógico y el cual, bajo mi punto de vista, me ha hecho que le haga un especial hincapié y mención: “La noticia será el día que se disuelva la iglesia…”. Todos sabemos el patrimonio que tiene la iglesia, y el dinero que se mueve en ella y el privilegio del que se aprovechan toda la cúpula, desde monjas y curas a obispos y sacerdotes. ¿Pero porqué debe ser esto así? Resulta incomprensible ¿verdad?, o la continuación de una tradición con la cual no estoy de acuerdo. 

Si en vez de predicar tanto la palabra de Dios hicieran más obras de caridad por aquellos que lo necesitan, sería mejor. ¿De que sirve el patrimonio del Vaticano, aparte de Patrimonio de la Humanidad, si con todo lo que valen cuadros, adornos, etc. que se hallan en el interior, remediarían el hambre de algún lugar del mundo? 
Creo en Dios, pero no en la iglesia, ni en curas, ni en monjas. Todos van a “chupar” del mismo bote. 

Víctor Lizana Molina, ayudado por Carmen Heredia Maya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por comentario o sugerencia.